En la calle Morales Lemus número 96, entre Arias y Agramonte se encuentra la amplia casona que sirve de sede a la Asociación Nacional de Economistas y Contadores en la provincia Holguín.
Habitualmente la casa es el escenario de las reuniones de los consejo ejecutivo provincial y del municipio Holguín, así como de los múltiples eventos que diariamente se realizan, entre ellos, los cursos de superación para los asociados, en diversas materias, desde el idioma inglés, hasta otros especializados en temáticas como la contabilidad, las finanzas, la auditoria, la logística, el marketing, el control interno, la informática y la pedagogía de la educación superior.
Otras acciones que se realizan en la casa son las discusiones de tesis de maestría y de doctorado de los asociados, o de culminación de estudios de los estudiantes de pregrado de las facultades de economía, contabilidad, ingeniería industrial o del turismo, de la universidad del territorio.
Durante el año la casa acoge mas de setenta eventos científicos que permiten una amplia participación de los asociados en una suma superior a los tres mil, cifra que se enuncia muy fácil pero demanda de mucha organización y gestión para garantizar la atención que merecen los asociados.
A esta acciones de superación, de investigación y vida propia de la organización se suma ahora la intención de elevar la atención a los asociados y sus familiares explica Jorge Luis Sánchez Infante presidente de la Anec en la provincia. Queremos que los miembros de la organización sientan que esta casa les pertenece, que aquí es el lugar natural de reunión y encuentro después de la jornada laboral para compartir entre amigos, y pasar un buen rato.
El horario de servicios se inicia a partir de las nueve de la mañana, con una oferta que preparan los trabajadores de la casa, en especial, la siempre dispuesta Rosy, que enfrenta la limitaciones con el área de fuego y realmente hace maravillas para mantener la calidad de los productos que se elaboran diariamente y en ocasiones según pedido de los clientes.
Alrededor de las doce del día se hace un alto en el servicio, para facilitar el almuerzo de los trabajadores de la casa y luego a partir de las tres y hasta las siete de la noche se brinda el servicio.
Para disfrutar del servicio debe ser asociado, aclara Jorge, aunque estos pueden venir con sus familiares, pero en ninguna caso se brinda el servicio abiertamente para la población porque la casa no es una unidad gastronómica. Las asociaciones de base pueden hacer convenios con la vicepresidencia de actividades administrativas para realizar actividades recreativas por un aniversario en especial o iniciativa de los asociados.
La casa dispone de un amplio salón con mesas y sillas que permiten la presencia simultanea de unas cincuenta personas a los que se les ofrece el servicio a la mesa, así como pueden disfrutar de música grabada.
El objetivo reitera Jorge Luis de estos servicios es rescatar la casa como un espacio de animación sociocultural y recreativo para nuestros asociados.