Los cubanos estamos tan acostumbrados a tener la solidaridad como bandera, que muchas veces pensamos en ella vinculada al internacionalismo o la solidaridad en nuestro sistema social, y las más aventureras definiciones no son más relevantes que las cotidianas.
Aún el siglo XXI cuando la mujer occidental ha logrado incrementar su independencia económica y hacer valer su vocación de libertad social, las tendencias siguen siendo fijarnos en los hombres de más edad.
La lectura es una herramienta extraordinaria de trabajo intelectual ya que pone en acción a la mente y agiliza la inteligencia. Además aumenta nuestra cultura, proporciona información, conocimientos y exige una participación activa, y una actitud dinámica que transporta al lector a ser protagonista de su propia lectura.
Por estos días me llama la atención la creciente tendencia a usar la tercera edad como uno de los blancos de bromas que con más frecuencia se socializan en las redes sociales.
Conversar con el Dr. Roberto Rodríguez Córdova es asistir a una clase de cubanía, pero no en el sentido académico, sino en el más amplio y popular contenido de la expresión, pues cuando llegas a su encuentro, programado o no, te recibe efusivamente, su voz de tono grave se eleva sin un tanto, mientras la risa, que siempre le acompaña, se mezcla con una andanada de frases, refranes y dicharachos que solo él puede combinar de manera especial para cada persona que saluda, que son muchas, y de todas las edades.
En todas las esferas de la vida, si se desea crecer desde la integralidad, la superación sistemática a todos los niveles deviene punto neurálgico de indiscutible importancia para todos los tiempos por su influencia en el desarrollo local y nacional.