La certeza de ejercer el criterio
Ante la certeza de que la crítica siempre que esté bien fundamentada es necesaria, es importante acercarse al tema que puede provocar polémicas a todos los niveles.
No obstante al expresar el punto de vista sobre un acontecimiento deportivo se hace imprescindible estar bien informado y poseer habilidades que puedan enfrentar las barreras de la comunicación.
Saber escuchar, aprender a respetar el punto de vista de los demás, actuar con empatía, ser ético y transparente en el comportamiento diario son aspectos que favorecen la sinergia grupal.
Sin embargo, se aprecia con preocupación cómo en diferentes lugares, al debatirse sobre un tema determinado, ha comenzado a proliferarse una tendencia a criticar desmedidamente todo lo que creemos o nos parece que está mal.
No se trata de censurar a quiénes critican, lo esencial es que antes de ejercer ese criterio propio definido por el Héroe Nacional de Cuba, José Martí como la crítica, es importante pensar, utilizar la empatía, no hablar descarnadamente como algunos se precian de hacerlo.
Vuelvo a José Martí “Criticar es señalar con noble intento el lunar negro, desvanecer con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella”.
Aclaro que no se trata de esconder la verdad por dura o desagradable que pueda ser, ni mucho menos de ajustarse a un comportamiento lleno de doblez, la crítica honesta siempre que no ponga a la defensiva con diatribas a la otra parte, es constructiva.
Es vital tener en cuenta que si al criticar no logramos cambios positivos, duraderos o sencillamente provocamos resentimientos, no lo dude, el intento ha sido fallido.
Aplaudo un buen consejo, un señalamiento sincero, oportuno, a quiénes critican de frente y elogian de espalda. No comparto el uso desmedido del criterio propio porque casi siempre es generado por un divorcio entre el pensamiento y la acción.