Una de las disciplinas deportivas que más aficionados atrae en Juegos múltiples es la gimnasia rítmica, imantada mezcla de movimientos, música y coreografía, con el ejercitar de los músculos como protagonista mayor.
La atleta llega al escenario de competencia con el implemento de turno (aro, pelota, cintas ...) el cuerpo erguido, el silencio se convierte en cómplice del momento, tras segundos de espera comienza el desafío, desplazamientos, saltos, un ir y venir acompañado de la música que cautiva, genera aplausos, despierta admiración. Termina la demostración, la expresividad de la fémina alienta los aplausos que opacan los pequeños deslices cuando aparecen. De repente vuelve el silencio. Todos esperan la evaluación de los jueces, un elemento adicional, si la puntuación es alta la ovación es cerrada, de ser baja no deja de premiarse el esfuerzo con aplausos. Holguín tiene en la actualidad a tres atletas en la preselección nacional que mucho deben aportar a la provincia y a Cuba en el ciclo olímpico que acaba de comenzar, ellas son Danay Utria Verdecia, Yanisleydis Estrada Almaguer y Sheila Abad Torres. Lo autentico deja de ser extraordinario para convertirse en cotidiano al ver a estas chicas competir y convencer, con la habilidad de quienes se sienten dueñas del futuro. En una suerte de fiesta capaz de abrigar el más intenso poema deportivo de estos tiempos la gimnasia rítmica.