Hay atletas que permanecen una década, incluso más tiempo en la preselección nacional de determinado deporte, y no pueden tener la satisfacción de competir en Juegos Olímpicos porque la preparación previa, una lesión, o sencillamente un compañero con mayores posibilidades de preseas lo impidió.
Estos aspectos, unidos a otros no menos importantes como disciplina y consagración a los entrenamientos, establecen pautas para convertirse en un atleta olímpico. Si a ello le añadimos amor sin límites por la actividad que practica, entonces casi seguro alcanzará la longevidad deportiva.
En el historial del deporte holguinero solo dos atletas han participado en más de tres citas estivales, el otrora portero titular de los equipos cubanos de polo acuático Oscar Periche Cortina, quien lo hizo en cuatro ocasiones, y el pistolero dorado en Londres 2012, Leuris Pupo Requejo, protagonista en cinco oportunidades.
La trayectoria deportiva de Pupo Requejo aún no ha terminado y dentro de dos años en Tokio, capital de Japón, competirá en su sexta cita bajo los cinco aros para ratificarse como el deportista holguinero con más participaciones en Juegos Olímpicos.
Este hecho inédito deviene además justo premio a la brillante carrera del mejor tirador deportivo nororiental de la historia y único cubano ganador del metal de oro en una cita olímpica, privilegio que en el futuro inmediato no parece encontrar émulo alguno.
Leuris inició su palmarés olímpico en la ciudad australiana de Sydney, en el 2000, y desde ese momento demostró sus potencialidades al culminar en el noveno puesto, ubicación que mejoraría en la capital griega, Atenas, cuatro años después, donde finalizó octavo.
Su crecimiento en Olimpiadas no se detuvo y en la populosa urbe china de Beijing, en 2008, se situó en la séptima plaza. El ascenso ciclo tras ciclo devino clarinada de lo que podía suceder en la capital británica cuatro años más tarde.
En predios ingleses Leuris ratificó su estelaridad y perseverancia en una modalidad de alto nivel en el mundo como la pistola tiro rápido 25 metros. Entre luminarias de esa especialidad conquistó la diadema dorada, con el valor agregado de implantar récord olímpico e igualar el tope mundial.
El también multimedallista en Juegos Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos batallará en Tokio 2020 con la aspiración de alcanzar una medalla en una modalidad que cada día aumenta el nivel cualitativo a escala universal.
Para concretar ese propósito es vital que desde ahora y hasta el comienzo de la cita olímpica cuente con el arma y municiones necesarias para realizar una adecuada preparación, así como el siempre necesario fogueo extrafronteras.
Aunque cada vez son más los atletas con opciones de escalar el podio de premiaciones, confiamos en la calidad de Leuris Pupo Requejo para lidiar con éxito con lo más selecto de su prueba favorita, en el afán de agenciarse otra presea a ese nivel.