Poco a poco los gimnasios biosaludables han incrementado su poder de convocatoria en nuestro país, con decisivo respaldo de los especialistas en los diferentes combinados deportivos, sobre todo los profesores de cultura física.
En la provincia Holguín esta suerte de bienestar físico y espiritual tiene en la ciudad cubana de los parques, un ejemplo digno de multiplicar en todo el territorio.
El gimnasio referente es el ubicado frente a los edificios 18 plantas, al lado del Hotel Pernik y la Plaza de la Revolución, una instalación que en otras oportunidades ha motivado el acercamiento periodístico, porque el trabajo del Combinado Deportivo Pedro Díaz Coello, responsable del mismo, le da vitalidad.
Llama la atención que la asistencia en los meses de julio, agosto y septiembre fue significativa, fundamentalmente después de las cuatro de la tarde, con presencia de adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores.
Quizás la cercanía de las sedes universitarias “Oscar Lucero Moya” y “Manuel Fajardo”, podrían alentar este criterio, sin embargo, también hay presencia de vecinos de la comunidad.
Recientemente visitamos este gimnasio, y pudimos comprobar el valor que le conceden al ejercicio.
Una afirmación prevaleció en los entrevistados: “la diversidad de equipos, el buen asesoramiento y el bienestar que provoca, estimula no sólo la visita reiterada, fortalece las relaciones interpersonales, y se hacen nuevas amistades”.
Es cierto que algunos aseguran que con los ejercicios mejoran su apariencia, algo que puede ser una “riqueza” perecedera, no obstante, la mayoría asegura encontrar una mejor calidad de vida.
Lo antes señalado me anima a sugerir el rigor en el cuidado y mantenimiento de estas instalaciones, catalogadas con certeza como manantiales de bienestar físico
y espiritual.