Capacidad para vencer la discapacidad
Con frecuencia escucho al referirse a las personas con discapacidad, reducirlos a la palabra discapacitados afirmación errónea por lo absoluta y limitada a la vez, de ahí que prefiero navegar por los inquietos cauces de este polémico tema.
Las personas con discapacidad auditiva, visual o física para trasladarse, con su accionar en disímiles esferas de la vida (arte, música, deporte, literatura y otras manifestaciones u oficios), demuestran que no son discapacitados para todo como lo da a entender la palabra de marras.
En el deporte holguinero se multiplican los ejemplos. Hace tan solo unos días concluyó aquí el Campeonato Nacional de tenis de mesa para personas con discapacidad, en este caso pertenecen a las asociaciones cubanas de limitados físicos motores así como la de sordos e hipoacúsicos.
¿Qué singularidad distinguió el evento? Rivalidad, entusiasmo, disciplina, solidaridad se fusionaron en el intenso dirimir por las medallas, en lo que devino clase magistral para algunos atletas y deportes convencionales, ratificándose de esta forma la razón que motiva este análisis.
Baste mencionar a propósito este certamen, tres nombres como ejemplo Yanelis Silva Zamora, Daniel Ramírez Ventura y Dianka Montero, cada uno alcanzó dos medallas de oro, Yanelis y Daniel , en sillas de ruedas, Dianka desde el auditivo silencio de su discapacidad. Los tres son modelo a seguir porque han derrotado la discapacidad, ellas son madres y atletas, él es atleta y estudiante.
Otro ejemplo holguinero lo tenemos en el Campeón Paralímpico Oscar Pupo Cortina, quién al cumplir dos décadas de vida aproximadamente, una enfermedad lo dejó ciego total, no obstante, en el deporte, la familia y la Revolución, como el mismo confesó, encontró el camino apropiado para demostrar su capacidad para hacer otras cosas desde la utilidad de la virtud.
El tema no es absoluto del deporte, tampoco de Holguín, es una realidad cubana fortalecida desde el año 1959 y que hoy multiplica los ejemplos en todo el archipiélago, afirmación desprovista de apasionamiento estéril, basta dialogar o adentrarse en los ejemplos mencionados para comprender el porque de esta valoración.