El 2017 dejó resultados positivos para el deporte holguinero en la categoría de mayores en lides nacionales e internacionales en disciplinas individuales, fruto del intenso bregar de sus atletas, aunque ninguna a la altura de la badmintonista Thaimara Oropeza Pupo.
Oriunda del municipio de Holguín Thaimara ratificó su crecimiento cualitativo y descolló en el torneo Giraldilla así como en el Circuito Panamericano en los cuales conquistó cinco preseas de oro, dos de plata y un metal de bronce.
En el Giraldilla de La Habana alcanzó oro en dobles mixtos y bronce individual en tanto en el circuito continental se adjudicó los títulos en los Abiertos de Surinam (single y dobles mixtos), Guatemala (dobles mixtos) y República Dominicana (dobles mixtos).
Asimismo se agenció los metales plateados en el Abierto de Guatemala (individual) y México (dobles mixtos), en esta última modalidad siempre en compañía del santiaguero Leodannis Martínez.
A este palmarés la raqueta número uno de Cuba en el sexo femenino añadió otro importante logro, el boleto para los Juegos Centroamericanos y del Caribe del año próximo en Barranquilla, Colombia.
Este desempeño le valió además para merecer la distinción de atleta más destacada del año en curso en disciplinas individuales en el municipio de Holguín y en la provincia homónima como colofón de un periodo pletórico de satisfacciones.
La loable faena de Oropeza Pupo en los últimos doce meses es el premio además a la consagración, disciplina y entrega a cada sesión de entrenamientos, alejada de sus familiares pero comprometida con su pueblo en cada certamen en el cual participa.
Su actuación en el año que pronto expirará pudiera ser punto de partida hacia empeños superiores en el presente ciclo olímpico que incluye también los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, en 2019, y la cita bajo los cinco aros de 2020 en Tokío.
Asistir a los olímpicos en la capital nipona es un sueño retador pero no imposible de conseguir, menos aún para esta joven deportista con proyecciones ambiciosas como es la de convertirse en la primera badmintonista cubana en intervenir en el magno evento estival.
Por lo pronto centrar toda la atención en un meritorio desempeño en la ciudad colombiana de Barranquilla es un buen inicio en el espinoso camino hacia la materialización de ese anhelo. Quienes conocemos de la dedicación al deporte de Thaimara Oropeza confiamos plenamente en ella.