Imprimir esta página

Sin filosofía

24 Marzo 2017
Autor  Fidel Troya García

En una de las populosas esquinas del parque Calixto García de Holguín, la que se forma con la intersección de las calles Martí y Maceo, se ubica un amplio salón, al que algunos que peinan canas todavía lo identifican como la ¨¨Sala Moncada¨¨, nombre que recibió a finales de los años setenta del pasado siglo, y que se convirtió en una gran centro de exposiciones de todo tipo, desde refinadas colecciones de las artes plásticas, hasta muestras de resultados de la ciencia, la técnica y la naciente industria sideromecánica de la joven provincia.


El tiempo pasó y el desarrollo de un pujante movimiento de creadores de las artes plásticas, muchos de ellos, egresados de la academia, cuyos orígenes se ubican en la antigua escuela de artes y oficios de la ciudad, y otros egresados de escuelas nacionales y extranjeras, impuso el cambio de su nombre y su especialización como Centro de promoción de la artes plásticas, popularmente asumido como Centro de arte.
Desde entonces sus amplios salones han ofrecido a los holguineros múltiples y en ocasiones únicas exposiciones de los mejor de este arte en el país y buena parte del mundo.
Con ese espíritu incansable que mueve a los profesionales de la cultura, por estos días, este centro vuelve a ocupar la atención de los holguineros y sus familias, que recorren las instituciones culturales en busca de una opción recreativa.
Así lo expresa con una sonrisa en sus labios, Yurisel Moreno Zaldívar , directora de la institución, al explicarnos el amplio programa de extensión cultural del centro, y agrega rápidamente, nadie piense que vamos a dejar de cumplir nuestra función principal la promoción de los artistas locales, nacionales y de otras latitudes, solo estamos agregando otro valor cultural a las muestras que se exhiben, de manera que los asistentes a las mismas disfruten de otras propuestas y se conviertan en un público más asiduo.
Así por ejemplo, el tercer miércoles de cada mes y todos los sábados, en el horario de la mañana lo dedicamos a los niños. Los miércoles, se realiza el taller de narración oral y el sábado el de creación infantil.
El último viernes se realiza la peña de Jazz, con la presencia de las agrupaciones del territorio, y los segundos miércoles la peña ´´Sin filosofía´´, ambas a partir de las nueve de la noche, y con muy buena acogida de público.
Particular aceptación tiene la peña ´´Sin filosofía´´ .En este caso invitamos a los artistas que exponen en ese momento u otros afines, para que dialoguen con el público, sobre sus inquietudes, sus proyectos y sus propuestas estéticas, sin ninguna otra mediación que la buena música ejecutada por el trovador Raúl Prieto, su hijo y otros invitados.
Padre e hijo realizan la producción musical, siempre con el sabor bohemio de los trovadores y el recuerdo de clásicos como Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Silvio, Pablo, Fito Páez, y por supuesto sus propias composiciones.
La opción se complementa con una buena taza de café que desata la tertulia y convierte a los salones de este edificio no solo en un gran centro de arte, sino en un gran centro para el diálogo y el intercambio de opiniones.
Todas las opciones recreativas culturales que llevamos adelante se hacen bajo el principio, de la peña que convoca el trovador Raúl Prieto, afirma Yurisel, bien pensadas, sin filosofías que entorpezcan el vínculo entre el centro, la ciudad, sus habitantes y los creadores.

Artículos relacionados (por etiqueta)