Si algo han traído las fiestas populares Holguín 2016 además de alegría al pueblo han sido visitantes de lujo, que con mucho cariño regresan a la ciudad cubana de los parques para decir: aquí estoy Holguín.
Uno de esos invitados que por demás desborda espiritualidad es Odelquis Revé y su changüí, quien a pocas horas de pisar territorio holguinero visitó la emisora Radio Holguín para transmitir la satisfacción de estar nuevamente en esta tierra que “me ha acogido tan bien; Holguín tiene un lugar especial en mi corazón”. En sus presentaciones en la Plaza Camilo Cienfuegos, Pueblo Nuevo, Alcides Pino, Avenida de los Álamos, Pedro Díaz Coello y San Andrés, el público pudo disfrutar parte de su última producción discográfica bajo el sello Colibrí con temas como ya llegué ya llegó, el loco, un popurrí a su hermano Revé que incluye números clásicos de la Orquesta Revé, donde estuvo 33 años. El también conocido como príncipe del changüí, continuador de la obra de su hermano Elio Revé, heredó además el afecto por Holguín. ¿Cuál fue la reacción del público holguinero? “Los holguineros asimilan mucho el changüí al estilo de Odelquis y su orquesta. Este pueblo consume nuestra música, consume nuestra amistad y a nosotros nos encanta venir a recibir todo ese cariño”. Todos se preguntan por el collar que lleva en su cabeza… “El collar me lo regaló un babalawo africano cuando estuve en la guerra de Angola en el año 1975 en la frontera con Zaire (República Democrática del Congo). Desde entonces lo uso en mi cabeza, e inicié a practicar la religión como sacerdote de Ifá y Yoruba. Así logro transmitir salud, paz, tranquilidad”. Odelquis Revé es conocido también por la duración de algunos de sus conciertos, al igual que Cándido Fabré con los famosos “amanezco”… “El creador de esos amanezco fue el maestro Elio Revé. En la escuela de comercio de Bayamo fue donde la Orquesta Revé hizo su primer amanezco, así inició esa tradición que Candido asumió como oriental al fin y yo estuve en ese primer amanezco cuando tenía apenas 21 años”. Se fue de tierras holguineras sabiéndose amigo de este pueblo con quien comparte historias de la guerra de Angola, añoranzas de las visitas de su hermano cuando el triunfo de la Revolución Cubana y deseando otra oportunidad para venir a regalar conciertos, “píquele a quien le pique, moleste a quien moleste”.