Biblioteca Provincial Alex Urquiola, seis décadas junto los holguineros
Seis décadas de existencia celebra este 28 de enero la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, primera institución cultural creada por la Revolución Cubana en Holguín.
Desde que abrió sus puertas en el Museo Provincial La Periquera, gracias a los esfuerzos del entonces director de cultura en el territorio Silvio Grave de Peralta hasta su definitiva radicación en 1964, el edificio donde se ubica hasta la actualidad la biblioteca ha sido parte esencial de la vida cultural holguinera.
Para conocer su historia y los retos que se plantea esta “casa del saber y la lectura” dialogamos para Radio Holguín Digital con Liudmila Leyva Aguilera, directora de la Biblioteca Provincial Alex Urquiola.
Sesenta años implican muchos compromisos para un colectivo que se compone esencialmente por mujeres, ¿cuáles han sido algunos de los logros alcanzados?
La Biblioteca tiene el orgullo de ser considerada en la actualidad como una de las tres mejores bibliotecas públicas del país, condición que comparte la Asociación de bibliotecarios (Ascubi) de este centro, y ambos reconocimientos son el resultado de un colectivo que se compone por 54 trabajadores, entre fundadoras que se encuentran aún en activo y jóvenes relevos, que se formaron en el seno de la institución.
¿Cuál es el fondo de la biblioteca y cómo funcionan sus salas?
Poseemos un fondo de 47 mil 172 volúmenes y además de las salas tradiciones: infanto-juvenil, general, el Club Minerva que es muy solicitado y exclusivo, tenemos una sala patrimonial que como bien dice su nombre resguarda el patrimonio de la provincia Holguín desde periódicos, revistas y todos los materiales de escritores holguineros específicamente.
Precisamente el país realiza un trabajo muy exhaustivo en la conservación de la memoria histórica, ¿están involucrados en este proyecto nacional?
Preservar este fondo con la historia de la ciudad y de la provincia en general es una tarea crucial para no perder nuestros orígenes y específicamente pertenecemos a este proyecto nacional donde tenemos que rendir cuentas respecto al estado de conservación y también el enriquecimiento de nuestro patrimonio bibliográfico.
En un contexto donde las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones han cambiado la dinámica entre los libros y los lectores, ¿qué hace la biblioteca para no perder su espacio y fomentar el hábito por la lectura?
Primero es una tarea muy complicada porque carecemos de las tecnologías necesarias para estar a tono con la época que vivimos, tecnologías que también contribuyen a la preservación de nuestras colecciones por ejemplo de periódicos antiguos que tanto se deterioran con el uso. Te hablaba del proyecto que tenemos con la Biblioteca Nacional y con el gobierno para tratar de conservar al máximo estos materiales con el cual pretendemos mejorar el acceso a toda esa información y dinamizar las consultas.
La promoción y creación del hábito de la lectura desde las primeras edades con la biblioteca, transitando por la sala juvenil hasta la general forma parte de la cotidianidad de la biblioteca, somos un espacio que lucha por recuperar protagonismo en las más jóvenes generaciones y para ello nos apoyamos en concursos como el “Leer a Martí” y la Feria del Libro donde somos espacio fijo con el Pabellón de Ciencias Sociales, entre otros.
Decía el escritor norteamericano John Esteinbeck, que “Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo.” Sea nuestro mejor homenaje a los 60 años de nuestra biblioteca, el nunca abandonar sus espacios.

Intelectuales y artistas en la biblioteca, 1986

Trabajadores de la biblioteca