Para este nuevo año...voy a ser Yo
Hace solo unos días que inició el año 2019. Atrás quedaron los días de fiesta, los recuentos necesarios, las añoranzas y las deudas que no cumplimos en los doce meses anteriores. Ahora, con los pies bien puestos sobre la tierra, los cinturones apretados o no, porque nos es difícil luego de tanto exceso alimentario y de beber, es el momento de trazar metas.
Comenzar un año nuevo es algo así como empezar de cero, te da la oportunidad de arrancar con proyectos que demoraste por alguna razón, la dieta pospuesta infinitamente o los ejercicios que tanto necesita tu cuerpo.
Pero un año que nace también es ideal para proponerse objetivos reales, de acuerdo a nuestras potencialidades y lo mismo pueden ser aprender manualidades, comenzar un pasatiempo o aprender de una vez y por todas a decir que ¡No! cuando se necesite.
En este punto, por nuestra estabilidad emocional de los restantes meses, es preciso determinar qué cosas nos aportan y cuáles no, qué personas son malas influencias y cuáles son las que, con sus buenas vibras y luz propia, iluminan nuestra vida.
Y si hablamos de amores, es también momento para abrir los ojos y nuestro corazón, ser optimistas, atrevidos, desinteresados, estar dispuestos a amar y a ser amados. Si al final no resulta, lo mejor será tomarlo como una experiencia que seguramente contaremos entre risas en los últimos días de diciembre.
Durante el transcurso del 2019 habrán partidas, regresos, bienvenidas inesperadas, sorpresas que van conformando cada vida. Habrá alegría, tristeza, nostalgia pero todo eso será mejor, la carga se aligerará si se tiene la dicha de compartirla con la familia, la pareja o los amigos verdaderos.
Por estos días pude leer un publicación en esa enorme red que es Facebook, en la que se decía que este año la prioridad para esa persona sería amarse así misma... Creo que esta fórmula bien puede servir como punto de partida, la guía perfecta para tus pasos en un año que promete ser el resultado de tus actos y decisiones.