Cuando me inspiran artistas de la talla de Omara Portuondo siempre me salta el temor de no poder plasmar todo lo que significa esta importante intérprete para un país que tantos logros a recibido de ella. Una mujer que nació en la Habana, Cuba, un 29 de octubre de 1930 para suerte de quienes como yo admiran su trabajo.
Pero esta excelente cantante no inició su carrera artística como intérprete, realmente sus inicios fueron como bailarina del famoso cabaret Tropicana. Un cuerpo de baile al que llega por mediación de su hermana Haydée quien formaba parte de ese ballet. No hay dudas que indirectamente ya Omara traía en su ser la estrella a la que solo le hacía falta un cielo para brillar y me refiero al escenario.
Diversas han sido las presentaciones e incursiones de esta talentosa cubana, pero no puedo dejar de hacer alusión a su entrada en 1950 a la emblemática orquesta femenina Anacaona donde Omara destacó por su timbre inconfundible y su majestuosa manera de interpretar. En 1952 la novia del feeling integra junto a su hermana Haydée el cuarteto Las de Aida, donde permaneció por 15 años compartiendo con figuras como Elena Burke , Moraima Secada y Aída Diestro.
Aunque el cuarteto la llevó a grandes giras internacionales y le propició gran acogida por los admiradores Omara decidió hacer su carrera en solitario y es en 1959 cuando hace su debut. Más tarde comienza a colaborar con diferentes agrupaciones como la orquesta Aragón con quien viajó a diferentes países como Japón, Francia, Suecia entre otros.
El Buena Vista Social Club es otra de esas grandes oportunidades que la vida le da a Omara para compartir en diferentes escenarios del mundo con artistas destacados de Cuba como Compay Segundo, Eliades Ocha e Ibrahim Ferrer. En el año 2009 Portuondo logra el deseo de todo músico y obtiene un Grammy Latino, convirtiéndose de esta manera en la primera artista cubana residente en su país en ganar este galardón.
La estrella ya brillaba en el cielo perfecto y de qué manera. Con una luz propia de una mujer que se ganó al público por su cálida voz y su respeto infinito a la música cubana, la cual ha puesto en alto en diferentes escenarios del Mundo. Una cantante que hace mucho tiempo no solo es la novia del feeling también a logrado convertirse en la eterna novia de Cuba.