Cuba
Ante las afectaciones ocasionadas por el paso del huracán “Irma”, ciudadanos cubanos han manifestado su interés solidario en efectuar aportes monetarios para contribuir al proceso de recuperación.
Más de 250 trabajadores holguineros de la construcción partieron hacia Ciego de Ávila formando parte de una brigada que se abanderó para poyar las acciones de recuperación en el polo turístico de Cayo Coco.
A la distancia de 59 años cuesta contener las lágrimas. El 12 de septiembre de 1958 fue un día tenebroso para dos humildes mujeres cubanas. En esa fecha decenas de esbirros, montados en autos patrulleros, fueron conducidos por un delator, a un edificio de la calle Rita, en el reparto Juanelo, en La Habana. donde se encontraban ellas con 2 amigos más.
Temprano en la mañana estábamos en el aeropuerto militar de Holguín, listos para emprender un viaje tras las huellas de Irma, en un helicóptero que nos trasladaría hasta la provincia de Camagüey para conocer sobre el terreno los daños ocasionados por el huracán Irma a su paso por el territorio agramontino.
“Se dice que el trabajo de la organización está perdido, pero yo creo que más bien se ha descuidado en algunos lugares de la provincia. Soy joven y doy fe de que la tarea de revitalizar a los CDR nos toca a los más jóvenes” afirma Susana García joven estudiante que vive en Reparto Nuevo Llano de la ciudad de Holguín.
El asentamiento poblacional donde cayó en combate el hijo más ilustre del Camagüey, el mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, fue testigo -22 años después- de otro suceso trascendental en la historia de las luchas de los cubanos, en el siglo XIX: la Asamblea de Jimaguayú, instalada allí el 13 de septiembre de 1895.