Su nombre es Adolfo Begdadi Herrera. Procede de una familia humilde de Antilla, pequeño poblado del norte de la provincia Holgura. Su madre, baracoesa, fue hija de Carlos Herrera capitán del Ejército Libertador, que participó en la invasión de oriente a occidente junto a Maceo. En tanto su padre fue un emigrado Sirio radicado en el norte de oriente. Ambos me inculcaron el respeto a las normas de conducta social, y mi madre en particular, sembró en mí las ideas de justicia y amor por la patria, por supuesto, estas consideraciones las puedo hacer hoy, cuando recuerdo que la primera canción que me enseñó Mamá fue el Himno Nacional.
¡Seguirás viviendo!
¿Quién dice que la muerte puede borra tu imagen?
Si no hay nada en el mundo que te pueda opacar.
¿Quién dice que tu cuerpo puede permanecer inerte
cuando te mueves siempre en un infinito andar?
No es posible olvidarte por ser imperecedera
la obra que creaste en tu diario bregar.
Es tan grande el milagro que ha logrado tu empeño
de convertir los sueños en bella realidad
que ya nada ni nadie aunque quisiera
podrá ignorar la obra que supiste crear.
Es mentira la muerte como dijo el ¨ Apóstol ¨
cuando en vida cumplimos el sagrado deber
de brindarle a la Patria todo lo que tenemos
hasta la vida misma si fuese menester.
Por eso no es posible concebir que te has ido
y que en un sueño eterno te puedas encontrar.
Tu seguirás viviendo porque tu pensamiento
forma parte del pueblo que supiste forjar
que te tendrá presente como un recuerdo eterno
Palpitando en su mente sin poderte olvidar.