Mambí y Rebelde
Su nombre es Adolfo Begdadi Herrera. Procede de una familia humilde de Antilla, pequeño poblado del norte de la provincia Holgura. Su madre, baracoesa, fue hija de Carlos Herrera capitán del Ejército Libertador, que participó en la invasión de oriente a occidente junto a Maceo. En tanto su padre fue un emigrado Sirio radicado en el norte de oriente. Ambos me inculcaron el respeto a las normas de conducta social, y mi madre en particular, sembró en mí las ideas de justicia y amor por la patria, por supuesto, estas consideraciones las puedo hacer hoy, cuando recuerdo que la primera canción que me enseñó Mamá fue el Himno Nacional.
Mi madre militaba en las filas del partido ortodoxo. Cuando se dio el golpe de estado por Batista, ella me pidió que le acompañara en una manifestación en contra de Batista; por supuesto que la acompañé, y en mi entusiasmo de joven adolescente grité con mucha fuerza, más por entusiasmo que por ideología, pero participé de verdad, eso hizo que los compañeros del partido ortodoxo me propusieran ingresar a la juventud ortodoxa. Yo acepté, en primer lugar para continuar con las ideas de mi madre.
Después del golpe y ya vinculado con los ortodoxos, Batista realizó en el norte de Oriente la llamada operación Regalo de Navidad, conocida por las trágicas Pascuas Sangrientas. Yo era uno de los que la policía de Batista pensaba asesinar. Por la ayuda de algunos amigos logré esconderme, después fui para Santiago de Cuba, y uno meses más tarde partí hacia La Habana, después de la huelga del trece de abril, y junto a varios compañeros regresé a Oriente y me alce. Por eso te digo que yo soy Mambí y Rebelde
Mi vida está y estará vinculada con la obra de la Revolución. Y desde joven, cuando ingresé al Movimiento 26 de Julio, en el Ejército Rebelde, después en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en la dirección del partido en el municipio Banes, en el Buró Provincial del Partido, siempre estaré al lado de Fidel.
Estos son días duros, a pesar de saber que un día dejaría de existir físicamente, no lo concibo, porque para mí Fidel es invencible e inmortal. Ya no podremos leer sus reflexiones y artículos, pero sobre ellas habrá que volver, una y otra vez para que su pensamiento se conozca cada vez más.
Al saber de la triste noticia, pensé que hacer ahora, y me inspiré, escribí esta poesía que resume toda mi admiración por Fidel.
¡Seguirás viviendo!
¿Quién dice que la muerte puede borra tu imagen?
Si no hay nada en el mundo que te pueda opacar.
¿Quién dice que tu cuerpo puede permanecer inerte
cuando te mueves siempre en un infinito andar?
No es posible olvidarte por ser imperecedera
la obra que creaste en tu diario bregar.
Es tan grande el milagro que ha logrado tu empeño
de convertir los sueños en bella realidad
que ya nada ni nadie aunque quisiera
podrá ignorar la obra que supiste crear.
Es mentira la muerte como dijo el ¨ Apóstol ¨
cuando en vida cumplimos el sagrado deber
de brindarle a la Patria todo lo que tenemos
hasta la vida misma si fuese menester.
Por eso no es posible concebir que te has ido
y que en un sueño eterno te puedas encontrar.
Tu seguirás viviendo porque tu pensamiento
forma parte del pueblo que supiste forjar
que te tendrá presente como un recuerdo eterno
Palpitando en su mente sin poderte olvidar.