Revolución es sentido del momento histórico
En los primeros años de la Revolución Cubana Fidel desempeñó un papel decisivo en la formación de la conciencia socialista del pueblo, declarando el carácter socialista de la revolución, en el momento que la confrontación con el imperialismo, habían creado los oídos receptivos para escuchar aquella verdad.
Tan consciente estaba Fidel del papel de la teoría revolucionaria para crear la conciencia socialista de las masas, que su labor esclarecedora para mover la opinión pública, no cesó frente a las campañas de todos los medios masivos ampliamente utilizados por el imperialismo norteamericano.
El propio Fidel afirmó en el I Congreso del Partido Comunista de Cuba: "... Un viejo orden social no se mantiene solamente por la fuerza de las armas, el poder del Estado y la omnipotencia económica de sus clases privilegiadas, sino también en grado muy alto por las ideas reaccionarias y los prejuicios políticos que inculcan a las masas.
En la época de las revoluciones socialistas... este factor se revela con particular fuerza. Todo cambio social revolucionario supone por ello la erradicación de la vieja cultura política y el triunfo de las nuevas ideas."
Por eso es tan importante la idea del sentido histórico de la revolución y su concepción de que es cambiar todo lo que deba ser cambiado, que es la verdadera esencia de ese concepto, solo la transformación constante de la sociedad.
"En nuestro país las ideas libraron sus batallas al lado de los acontecimientos. El pueblo adquirió conciencia socialista con el desarrollo de la revolución y la violenta lucha de clases desatada, tanto en el plano nacional como internacional”.
Bajo la conducción de Fidel el pueblo abrazó las posiciones del socialismo, cuando la misma lucha los hizo comprender que la verdadera independencia nacional -en nuestra época- sólo puede ser antiimperialista, socialista e internacionalista.
Un pensamiento que nace de la estrecha vinculación entre vanguardia política y vanguardia cultural, única manera de hacer legítimo el sentido de identidad y soberanía. Y eso es tener sentido del momento histórico.