Son estas unas notas tristes, difíciles, no se puede atrapar en unas cuartillas la lamentable realidad. Sabíamos que por su larga y fructífera vida, por todos sus desvelos para cuidarnos y hacernos, y aquí el plural no es de modestia, sino que abarca a todos los humildes, a los necesitados de justicia social, de derecho a la vida, de dignidad, de su época, mejores personas, un día dejaría de acompañarnos físicamente.