El presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y ministros del Gobierno cubano, comparecieron en la Mesa Redonda para informar sobre las medidas que adoptará el país ante la actual coyuntura energética. En los últimos días comenzaron a aparecer señales de una situación energética. Sin sustos y sin miedos vamos a explicarles a nuestro pueblo, afirmó.
La administración de EE.UU. ha implementado un plan genocida con el objetivo de herir a la familia cubana en sus necesidades básicas, para acusar al Gobierno de ineficaz y tratar de modelar un estallido social, generar desmotivación y complejizar el entramado del país. “Nos quieren cortar la luz, el agua y el aire”, como se dice en buen cubano, contextualizó.
Están tratando de impedir que llegue el combustible a Cuba, chantajean a las empresas y los cargueros que hacen negocios con nuestro país, la aplicación de la Ley Helms-Burton ha intimidado y presionado, y esa situación −explicó Díaz-Canel− ha provocado en los últimos días una baja disponibilidad de diésel para la producción y los servicios, algo que hemos visto en las paradas.
“El asunto es esencialmente energético, con algunos de los combustibles, y por eso vamos a explicar las afectaciones. No es de abastecimiento, tenemos alimentos en los puertos”, enfatizó.
En primer lugar, el mandatario citó la necesidad de lograr la comprensión y el apoyo del pueblo ante estas medidas, que son necesarias ante la tensa situación existente con algunos tipos de combustibles.
“Trabajar con valentía −que la belleza está en lo retador de las situaciones y en crecernos− (...), con inteligencia, responsabilidad, optimismo y creatividad, sin lamentaciones, seguros de que somos capaces de superar una coyuntura como la que estamos presentando”.
Ante las dificultades con el transporte, sugirió acudir −en algunas esferas y ámbitos− al trabajo administrativo a distancia o desde las casas, algo que se puede propiciar como resultado del proceso de informatización.
“Tenemos que tomar experiencias satisfactorias aplicadas en el Periodo especial en cuanto a soluciones para el transporte”.
Entre los ejemplos, citó el desplazamiento de los horarios laborales, así como de los picos de consumo eléctrico, para lograr que la demanda se distribuya mejor en el tiempo y aprovechar mejor las capacidades de generación.
Hoy es importante −aseveró− compartir entre todos el fomento del ahorro como una práctica de vida, y el altruismo como una actitud; enfrentar con rigor y firmeza las manifestaciones de delitos asociados al desvío del combustible, y a la posible actitud oportunista con que se puedan comportar determinadas personas, subiendo precios, acaparando productos o especulando.
En ese sentido, llamó a la vigilancia y actuación popular, como la desplegada recientemente a raíz del incremento salarial en el sector estatal.
Díaz-Canel dijo que el Gobierno comprende que puede existir la preocupación sobre una vuelta a un Periodo especial, pero aseguró que no existe tal posibilidad porque contamos con fortalezas que antes no existían.
Recordó, además, que en Cuba se produce una cantidad de petróleo que cubre el 40% de las necesidades del país. “Con la producción nacional garantizamos que las termoeléctricas puedan trabajar en estas condiciones, solo hay que garantizar el combustible para otras esferas de la economía”.
La situación actual no tiene que ver con las insuficiencias nuestras, sino con las medidas extraterritoriales del Gobierno de Estados Unidos que afectan a nuestra población y desmienten su hipócrita afirmación de que lo hace por el pueblo, “que es un pueblo alegre y las sabrá enfrentar”, señaló Díaz-Canel en la Mesa Redonda.
“El día 14 entra un barco de combustible. Tras el próximo embarque debemos mantener medidas de ahorro y uso eficiente para que nos dure, y lograr un nivel de actividad. La buena noticia es que todas las contrataciones para asegurar el mes de octubre están garantizadas”.
"Tendremos algunas afectaciones en la movilidad de alimentos, en la transportación obrera y pública, en la generación eléctrica en los horarios de mayor demanda; si eso lo logramos aplanar podemos lograr que con la generación térmica no haya apagones, pero si tenemos que apagar se dirá a la población”.
“Hasta el domingo no se deben producir interrupciones, y si sucede puede ser por otras causas. Vamos a tener un plan de información de los apagones, si hay que hacerlo, pero no con las horas ni la intensidad del Periodo especial, y se trabaja en función de eso”.
En la actual circunstancia −continuó explicando Díaz-Canel−, se imponen medidas como la planificación eficiente de los medios de transporte, desplazar los picos energéticos y usar medidas del Periodo especial, paralizar algunas actividades y redoblarlas cuando se supere esta situación, pues queremos cerrar el año con un crecimiento del PIB. Otras medidas serían el desplazamiento del horario de entrada en los centros de trabajo y reducir los gastos de combustible y electricidad.
“Se ha definido qué inversiones continuarán y cuales se desplazarán”, dijo, y subrayó la voluntad de mantener los programas de informatización, transporte, turismo, y −enfatizó− todo lo referente a los valores:"Todos los carros estatales deben parar en las paradas, entre todos nos debemos apoyar. No subir los precios, pagar nuestra deuda externa en lo posible, descargar de visitas a los territorios para que se concentren en trabajar, dar información oportuna y permanente a la población."
"Hay que fortalecer la espiritualidad, el civismo, la decencia y el sentido de servicio; enfrentar la burocracia, la desidia; dar buenos servicios, repuestas desde la amabilidad, para ser mejores ciudadanos, mejores revolucionarios, para darle un sello de calidad."