Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, manifestó hoy en su cuenta de Twitter que Estados Unidos no tiene moral para hablar de Derechos Humanos y mantiene un discurso hipócrita, deshonesto y de doble rasero.
¿Alguien conoce una violación más cruel, prolongada y masiva de los Derechos Humanos, que el #Bloqueo económico, financiero y comercial a #Cuba? preguntó en el mismo tuit.
El mandatario cubano, minutos antes había publicado en esa misma red social que mientras otros exportan armas y guerras, #Cuba comparte conocimientos y servicios.
Agregó que sus médicos y maestros han iluminado e iluminan regiones remotas. Nuestra divisa es la solidaridad. #CubanosConDerechos #SomosCuba.
Todo esto ocurre después de las declaraciones del Secretario de Estado de la nación norteña, Michael Pompeo, quien dice haber enviado a Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, una carta, en la cual acusa al país caribeño de violaciones de los derechos humanos.

Ese texto ha recibido múltiples críticas y rechazos, como la de Carlos Fernández de Cossío, Director General de EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, quien calificó el hecho como falta de decoro, algo usual en el gobierno estadounidense.
Expresó que ese país actúa deshonestamente cuando plantea preocupación por la situación de los derechos humanos en Cuba o en cualquier lugar, y precisó que su trayectoria histórica, sus abusos constantes y flagrantes contra su propia población y la de muchos países en el mundo, y su alianza a lo largo de la historia con regímenes dictatoriales, autores de los crímenes más oprobiosos, descalifican la autoridad moral de los gobernantes estadounidenses.
Rodríguez Parrilla también se pronunció en Twitter al publicar que EE.UU. es un opresor global y carece de autoridad moral para señalar a Cuba en materia de derechos humanos, en declaraciones reproducidas por la Cancillería en ese espacio digital, donde también dijo que Pompeo miente y calumnia.
Exigió que EE.UU. levante el bloqueo, restablezca visados para cubanos, y cese represión de migrantes, minorías y pobres.
A esos sucesos se añade que este lunes el gobierno norteamericano cerró la oficina en La Habana del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).