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Mariana Grajales, madre redentora de la Patria

16 Julio 2018
Autor  Isabel de la Caridad Ríos Rodríguez

Mariana Grajales fue grande, no solo porque gestara y pariera héroes, sino también porque educó a todos los hijos para que tomaran la senda que condujera a la consecución de la libertad de Cuba. Nació en Santiago de Cuba, Oriente, el 12 de julio de 1815 de padres dominicanos: José Grajales y Teresa Coello.

Su ejemplo ha devenido símbolo de la mujer cubana. Consagró la vida a la lucha por la independencia de la patria a la que entregó, con amor de madre y orgullo de heroína.
¡Qué figura más excelsa la de esta mujer! Al decir de José Martí, fue la que siendo una anciana “tenía manos de niña para acariciar a quien le hablara de la patria”. Así fue Mariana Grajales por eso constituye sin lugar a dudas uno de los más arraigados paradigmas que podemos invocar a la hora de trasmitirle valores a las nuevas generaciones.
Desde muy joven sufrió la discriminación racial, pero sus convicciones, nobleza y doctrinas fueron más fuerte que tales desmanes. Insigne patriota cubana, luchadora en las gestas independentistas, paradigma de mujer que simboliza toda la hidalguía y el valor del pueblo cubano.
Esta mujer fue una de las primeras luchadoras en las gestas independentistas, progenitora de los Maceo, prefirió vivir en la manigua, en condiciones infrahumanas, para así poder proteger y ayudar a sus hijos, quienes poco a poco se fueron incorporando a la gesta emancipadora contra el colonialismo español.
Con 23 años de edad, contrae matrimonio con Fructuoso Regüeiferos y de esta unión nacen sus primeros hijos: Felipe, Manuel y Fermín, pero en 1840 muere su esposo y tuvo que enfrentar sola la crianza de su descendencia.
En el año 1851 contrae matrimonio, con el emigrante venezolano Marcos Maceo, con quien se va a vivir a una finca en el poblado de San Luís, provincia de Santiago de Cuba, donde comienza a crecer la familia, nacen: Justo, Antonio de la Caridad, José, Rafael, Marcelino, Miguel, Julio, Tomás, Marcos, Dominga, María Baldomera y María Dolores para completar la prole.
El matrimonio de Mariana y Marcos educaron a sus hijos en los más altos valores morales y éticos, caracterizado por la sencillez, honestidad y el amor al suelo patrio, muy jóvenes los varones se incorporaron a la lucha emancipadora y las mujeres se encargaron de las labores del hogar.
Marcos contaba a sus hijos la necesidad de luchar contra el yugo español, por eso les inculcó a no dejarse humillar y luchar siempre por un ideal, les enseñó a cabalgar y usar el machete como arma de guerra.
Mariana inculcaba a su familia las buenas costumbres, disciplina, organización y limpieza de pensamiento, así fue contribuyendo con cada uno de sus hijos a la guerra necesaria contra el colonialismo español.
María Cabrales, la esposa de Antonio Maceo, sobrevivió a Mariana y al Titán de Bronce, y es muy atendible asumir en la letra su testimonio personal sobre Mariana Grajales, muy especialmente en cuanto a su actitud de ofrenda de sus hijos a la Patria. Describió María Cabrales en una carta, refiriéndose a Mariana: "a quien Dios ha investido con el grado de general (…) llama a su tropa que es su propia prole y ordena: Todos de rodilla, entrando en la habitación saca un crucifijo y levantándolo en alto dice: delante de Cristo, que fue el primer hombre liberal que vino al mundo, juremos liberar la Patria o morir por ella".
Esta titana salió de Cuba, obligada por las circunstancias adversas generadas tras el Pacto del Zanjón, por lo que correspondió a su hijo Antonio, organizar la salida del país, pues ella podía resultar para la metrópoli española un "trofeo de guerra apreciable", así preparó meticulosamente el viaje de su madre hacia Jamaica, porque, además, sabía que el ejército colonialista la tenía ubicada en Toa.
Con sumo cuidado en mayo de 1879 embarcaba Mariana Grajales a su exilio en Jamaica acompañada por María Cabrales, en un barco de bandera francesa. Llevaba con ella los recuerdos de los familiares muertos en la guerra de 1868.
El pueblo de Cuba le debe a Mariana algunos de sus más valiosos héroes como Antonio y José Maceo, a los que ella supo educar justamente y convertir en hombres generosos y valientes capaces de dar su vida por la libertad de su patria.
El 12 de julio, hace exactamente 203 años, nació Mariana Grajales Cuello, los cubanos la veneran como símbolo que sentó las bases de la libertad y los derechos que hoy disfrutan los cubanos.