La primera Ley de Reforma Agraria se firmó el 17 de mayo de 1959 en La Plata, Sierra Maestra, zona montañosa ubicada al sur del oriente cubano, transformación que benefició a más de cien mil familias campesinas y asestó un golpe letal al latifundio.
Se escoge este día para honrar de manera especial la muerte de Niceto Pérez, quien defendió los derechos del campesino y no reparó en ofrendar su vida por la causa revolucionaria, el 17 de mayo de 1946, en la finca "María Luisa", situada en "El Vínculo", lugar ubicado al suroeste de la actual provincia de Guantánamo.
El Estado Revolucionario recuperó con la promulgación de la Ley de Reforma Agraria más de 400 000 caballerías de las mejores tierras cultivables del país, que estaban en poder de los latifundistas nacionales y extranjeros a los cuales se le limitaba la tenencia de tierras a sólo 30 caballerías.
El objetivo de la reforma estuvo encausado a organizar y orientar a los campesinos de la isla en la ejecución del programa agrario de la Revolución Cubana, para un mejor desarrollo de la economía rural, de la producción y exportación de alimentos, así como también hacerlos partícipes de la transformación social agraria.
La esencia de esta ley era eliminar la situación de explotación del campesinado que hasta esa fecha había estado condenado a vivir en el camino real bajo el acoso de la guardia rural, para el cual trabajaba de sol a sol sin obtener resultado alguno.
La Primera Ley de Reforma Agraria es la más importante y trascendente ley rubricada tras el triunfo de la Revolución cubana, pues con ella se otorga las tierras a sus verdaderos dueños y se materializaba uno de los postulados de La Historia me Absolverá.
La Reforma Agraria era una necesidad elemental para el despegue económico en el país, además el cambio mejoraba sin dudas el statu quo de los hombres y mujeres del campo, dio validez real al principio de que la tierra debe ser de quien la trabaja.
La ley respondió a una necesidad histórica, que a 59 años, demuestra que sin reforma agraria, la diversificación de la producción hubiese sido imposible, así como el desarrollo económico del país.
Como respaldo jurídico de la firma de la ley se crea el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) de Cuba, importante organismo creado por la Revolución en 1959 para ejecutar las políticas económicas y sociales relacionadas con la legislación.
El establecimiento del INRA posibilitó organizar el territorio nacional en 26 zonas de desarrollo agropecuario, además este instituto dirigió el proceso de transformación de la agricultura en esta primera etapa de la Revolución.
La Reforma Agraria emergió como el principal logro, por un lado porque estaba en juego el nivel de vida de los campesinos, que constituían la gran mayoría de la población, y por el otro porque impactaba directamente sobre la producción de azúcar, prácticamente el único producto de exportación de la economía cubana, por lo que había que garantizar el desarrollo agrícola del país.
Posteriormente como mecanismo de fortalecimiento a la Ley de Reforma Agraria dos años después (1961), se creó la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), organización de carácter social que representa los intereses del campesinado cubano.
En la actualidad la ANAP cuenta con más de 3 mil quinientas asociaciones de base y más de 200 mil miembros, organización que consolida su trabajo para hacer realizad la frase del Presidente de Cuba Raúl Castro, cuando expresó …sin esa reforma agraria no había independencia económica, ni progreso industrial, ni bienestar social.
En el municipio de Holguín, esta organización cuenta con 54 asociaciones de base y unos cinco mil 200 asociados, que sustentan gran parte de la alimentación de la población, y muchas de ellas trabajan en la diversificación de la producción, entre tanto, algunas se identifican como la fuente de empleo fundamental de las comunidades donde están enclavadas.
Los anapistas holguineros realizarán este 17 de mayo el acto provincial por el aniversario 57 de creada la organización, en el Consejo Popular La Yuraguana, en el que protagonizarán el compromiso de avanzar hacia nuevas victorias en lo económico y lo social.