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Celia, flor autóctona de la Revolución Cubana

11 Enero 2018
Autor  Isabel Ríos Rodríguez

El viernes 11 de enero de 1980, fallece a las 11:50 de la mañana, en la Habana a causa de cáncer de pulmón, una de las marianas más valiosas, Celia Esther de los Desamparados Sánchez Manduley, heroína que durante 23 años trabajó junto al líder de la Revolución, Fidel Castro Ruz.

La tristeza por su deceso iba de un extremo a otro de Cuba. Celia murió. ¡No puede ser! ¡Eso es imposible!, decían algunos tras un manto de duda o resistencia ante la noticia y el dolor.
Celia, la amiga, la guerrillera, la joven inquieta que caminó por los actuales municipios de Media Luna, Pilón, Manzanillo, que puso la escultura de José Martí casi entre las nubes, en la cima del Turquino.
La joven que más tarde volvió a las montañas para vestirse de guerrillera, la mujer amorosa, con importantes cargos después de 1959, la fémina que respetó y siguió al Comandante, hasta sus últimos días de vida, pero el cáncer en los pulmones, detectado tres años antes, fue su más difícil enemigo.
Celia mujer rebelde nació y vivió durante mucho tiempo en la provincia de Granma, sus doctrinas las aprendió en el seno de una familia humilde capaces de hacer el bien, y de ayudar a los desamparados.
El 9 de mayo de 1920, Acacia Manduley recibió el regalo más preciado que anhela toda mujer, una hija, en plena primavera nació Celia, en el poblado de Media Luna, actual provincia de Granma, ubicada al sur del oriente cubano.
En 1940 después de la muerte de su madre, Celia se traslada al municipio de Pilón junto a su padre, el doctor Manuel Sánchez Silveira, donde pasó unos dieciséis años, hasta que se produjo el desembarco de los expedicionarios del Yate Granma, liderado por Fidel el 2 de diciembre de 1956, donde comienza a interesarse por la situación del país.
Trabajar junto a su padre como asistente, fue despertando en Celia, valores que la convirtieron en una mujer de estirpe guerrillera, de sentimientos profundos, no vivió en la pobreza, pero la compartió con los enfermos que asistían a la consulta del doctor Manuel Sánchez.
Su intransigencia no se detiene y se une al Partido Ortodoxo de Eduardo Chibás Ribas, que tras el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, se involucró con varias organizaciones de perfil insurreccional con la idea de luchar hasta derrocar el gobierno pro imperialista de Fulgencio Batista.
Valentía, coraje y heroísmo identifican a Celia quien fue una de las primeras mujeres en la década del 50 en empuñar las armas para derrocar la tiranía existente en el país y construir una Revolución.
Fue una de las promotoras en la organización del desembarco del Granma en la provincia de Oriente, donde trabajó arduamente en la ciudad de Manzanillo, bajo la guía de Manuel Echevarría, quien le comentó en su viaje a México a Fidel Castro, el decoro de Celia y Fidel le expresó: «... si esa mujer es como tú dices, donde mejor está es en Manzanillo, porque allí va a ser más útil...»
Su accionar no se detuvo y desde la ciudad de Manzanillo junto a Frank País, logró organizar a los campesinos de la zona, con el objetivo de garantizar recursos necesarios a los expedicionarios del Granma.
Norma, Lilian, Carmen, Caridad y Aly, fueron los seudónimos, utilizados por Celia en la guerra, pero el nombre de Norma, la convirtió en una figura fundamental en los días de los preparativos de la expedición del Granma y del inicio de la lucha guerrillera en la Sierra Maestra.
En el Movimiento 26 de Julio nunca ocupó cargos directivos, aunque asumió tareas relevantes, como la organización de una red de colaboradores campesinos en las cercanías de donde debía desembarcar la expedición dirigida por Fidel Castro que resultó fundamental para la continuidad de la lucha y envió el primer destacamento armado a la Sierra desde "El Marabuzal", en Manzanillo.
En 1957, Celia fue la mujer más buscada del país, lo que posibilitó que el 19 de marzo subiera a la Sierra Maestra y se incorporará como combatiente al Ejército Rebelde, momento anhelado por ella, pues comprendió desde temprana edad que la libertad se conquistaba luchando hasta vencer al enemigo.
Celia fue la principal promotora de la creación del pelotón femenino «Mariana Grajales», creado en La Plata, integrado por mujeres que tenían la decisión de incorporarse como combatientes, del cual la brigadier general y guerrillera Teté Puebla fue la segunda jefa.
El 28 de mayo de 1957, Celia participó por primera vez en el combate, del Uvero como integrante del pelotón de la comandancia, convirtiéndose en la primera mujer que ocupó la posición de soldado combatiente en las filas del Ejército Rebelde.
Pocos días después de esa acción, Fidel la envió de nuevo al llano con importantes encomiendas. Esta resultó la etapa de mayor peligro, pues a la persecución contra ella se sumó la traición de un expedicionario del Granma, quien delató a muchos de los colaboradores del Movimiento.
En una carta enviada por los guerrilleros de la Sierra Maestra a Frank País estos patentizaron el papel vital de Celia durante la guerra cuando escribieron: “En cuanto a la Sierra, cuando se escriba la historia de esta etapa revolucionaria, en la portada tendrán que aparecer dos nombres: David y Norma”
Después del triunfo revolucionario, la labor de Celia se multiplicó, participó en actividades relevantes, logrando incorporar a la mujer a la sociedad y haciendo valedero sus derechos, así también emprendió un arduo trabajo a partir del 23 de marzo de 1962, cuando fue nombrada Secretaria del Consejo de Ministros de Cuba, cargo en el que se mantuvo hasta 1976.
La consagración de esta mujer unida a la fidelidad de sus principios, hizo que posteriormente la nombrarán Ministra de la Presidencia, labor que desempeño con mucha austeridad.
El 11 de enero de 1980, perdió Cuba una de las féminas más consagradas al proceso revolucionario cubano, una verdadera Mariana, defensora de los derechos del ser humano.
Este 11 de enero se cumplen 38 años de la muerte de Celia Sánchez, mujer que legó su ejemplo y heroísmo a las nuevas generaciones de cubanas y cubanos.
Cuando murió era miembro del Comité Central del PCC, Secretaria del Consejo de Estado y diputada al parlamento por el municipio de Manzanillo en la provincia de Granma.

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