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Diego Vicente poeta de las ideas socialistas en Cuba

06 Noviembre 2017
Autor  Manuel Zaldivar Mora

Diego Vicente Tejera Calzado falleció joven, el seis de noviembre de 1903, y constituye uno de los primeros representantes del pensamiento socialista de influencia marxista y portador del pensamiento más radical al que pudo llegar de acuerdo con la época y condiciones en que vivió.

Nacido el 20 de noviembre de 1848, Diego Vicente Tejera forma parte de la pléyade de intelectuales cubanos cuya obra literaria no puede separarse de su vida y acción política y revolucionaria.
Para esa época, el joven de 16 años ya había afrontado experiencias muy peculiares, desde su ingreso en el Seminario de San Basilio con el objeto de hacerse sacerdote, lo que abandonó al comprender que no tenía vocación para ello, hasta una inicial manifestación de rebeldía cuando pretendió incorporarse al ejército dominicano durante la llamada “Guerra de Restauración”.
Gran estudioso de las obras de Carlos Marx, luchó incansablemente por dar a Cuba una nueva fisonomía política y preocupado hondamente por los intereses de las masas explotadas, tiene el mérito de ser el precursor que intenta roturar el camino del progreso social.
Su primera inquietud revolucionaria se presentó a consecuencia de una movilización de tropas españolas que, con destino a Santo Domingo, salieron de Santiago de Cuba en 1864. Contaba entonces Tejera con 16 años, y era estudiante del Instituto de Segunda Enseñanza en esa ciudad.
En Caracas concluye sus estudios de Bachillerato y matricula la carrera de Medicina. Había arribado a la edad de 21 años cuando comienza también su carrera literaria. Su composición poética titulada “En la hamaca”, lo convierte en un poeta muy popular, pero a su vez aquella visión idealizada de la vida pacífica por alguien que se había visto envuelto en graves agitaciones políticas, servía a los malintencionados para darle fama de perezoso y apático, lo cual refutó en varias ocasiones.
Muy pocos lograron comprender entonces los peligros que entrañaba la expansión del imperialismo norteamericano y su intervención en la guerra que libraban los cubanos contra la Metrópoli española, y entre esos pocos se hallaba Diego Vicente Tejera, quien el 12 de octubre de 1898, en la patria intervenida por las tropas yanquis, escribe en el primer número del semanario La Victoria:
“Surge nuestro periódico a la luz en momentos de turbación e incertidumbre públicas. España ha perdido su soberanía sobre esta Isla, y sin embargo sigue gobernando en nuestra capital; los Estados Unidos van con mano segura, pero lenta, realizando en silencio absoluto su programa, y el cubano, factor inicial y objeto digno de la presente situación, se ve desconocido, echado a un lado, como pupilo que no debe aparecer y hablar sino cuando el tutor lo llame. Todo es anómalo en esta hora […]”
La ideología socialista de Tejera, lo llevó a fundar en 1899 el Partido Socialista Cubano y en 1900 el Partido Popular.
Como representante de este último asistió a la Convención Constituyente de 1901. Ambas agrupaciones fueron de efímera duración, pero constituyen los esfuerzos primeros por dotar a las fuerzas populares cubanas de una representación política en la nueva época.
Aunque la muerte impidió la continuación de su labor ideológica y organizativa revolucionaria junto a Agustín Martín Veloz (Martinillo) y Carlos Baliño, integró esa trilogía de cubanos que en los albores de la neocolonia se entregó a la causa de los trabajadores cubanos con sentido clasista; a su preparación teórica y a la fundación de las primeras organizaciones políticas partidistas.

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