Jimaguayú, una página de nuestra historia
El asentamiento poblacional donde cayó en combate el hijo más ilustre del Camagüey, el mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, fue testigo -22 años después- de otro suceso trascendental en la historia de las luchas de los cubanos, en el siglo XIX: la Asamblea de Jimaguayú, instalada allí el 13 de septiembre de 1895.
En los primeros días del siguiente mes el general Bartolomé Masó envió los correspondientes al segundo cuerpo, formado por las fuerzas de los distritos de Las Tunas, Manzanillo, Bayamo y Jiguaní, los que conjuntamente con los designados por Camagüey se encontraban incorporados al cuartel general del general Gómez, en espera de la llegada de los nombrados por Las Villas y por Occidente, para poder constituir la Asamblea.
Teniendo en cuenta el general Gómez que los días transcurrían y los dichos delegados no llegaban, dispuso el día 3 de septiembre que el coronel Lope Recio Loynaz saliera en su busca y el que hubo de regresar el día 12 del mismo mes, dando cumplimiento a su cometido, en ocasión de encontrarse establecido el cuartel general en Jimaguayú.
El día 13 de septiembre reunidos todos en el potrero de Jimaguayú, acuerdan los representantes celebrar una sesión preparatoria con objeto de que cada uno de ellos acreditara su personalidad. Constituyen la mesa provisional Salvador Cisneros Betancourt, presidente; José Clemente Vivanco y Orencio Nodarse como secretarios.
De esta forma, la República en Armas contó, a partir de la Asamblea de Jimaguayú, con un gobierno supremo civil y democrático. En la asamblea se aprobó la primera constitución que regiría en la guerra comenzada el 24 de febrero de 1895, la cual representó un paso de avance en la organización gubernamental, respondió a una etapa histórica superior a la de Guáimaro y tuvo en cuenta los errores pasados, ya que se ajustó a la realidad de la guerra.
Su vigencia se estableció para dos años, al cabo de los cuales, si no terminaba la contienda, debía celebrarse una nueva Asamblea Constituyente. En correspondencia con esto se realizó en 1897 la Asamblea de La Yaya.
A 122 años de estos históricos días, el documento original de la Constitución de Jimaguayú vuelve a ser noticia, no solo por su relevancia para comprender los pasajes de la historia cubana, sino porque desde el 14 de septiembre integra el Registro Nacional de la Memoria del Mundo.