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La ley de reforma agraria, benefició al campesinado cubano

17 Mayo 2017
Autor  Isabel Ríos Rodríguez
Campesinos cubanos. Foto: Heidi Calderón Sánchez

La primera Ley de Reforma Agraria se firmó el 17 de mayo de 1959 en La Plata, Sierra Maestra, zona montañosa ubicada al sur del oriente cubano, transformación que benefició a más de cien mil familias campesinas y asestó un golpe letal al latifundio.

Se escoge este día para honrar de manera especial la muerte de Niceto Pérez, quien defendió los derechos del campesino y no reparó en ofrendar su vida por la causa revolucionaria, el 17 de mayo de 1946, en la finca "María Luisa", situada en "El Vínculo", lugar ubicado al suroeste de la actual provincia de Guantánamo.
El Estado Revolucionario recuperó con la promulgación de la Ley de Reforma Agraria más de 400 000 caballerías de las mejores tierras cultivables del país, que estaban en poder de los latifundistas nacionales y extranjeros a los cuales se le limitaba la tenencia de tierras a sólo 30 caballerías.
El objetivo de la reforma estuvo encausado a organizar y orientar a los campesinos de la isla en la ejecución del programa agrario de la Revolución Cubana, para un mejor desarrollo de la economía rural, de la producción y exportación de alimentos, así como también hacerlos partícipes de la transformación social agraria.
La esencia de esta ley era eliminar la situación de explotación del campesinado que hasta esa fecha había estado condenado a vivir en el camino real bajo el acoso de la guardia rural, para el cual trabajaba de sol a sol sin obtener resultados alguno.
La Revolución tenía que cambiar el statu quo de los hombres y mujeres del campo, ese 17 de mayo las tierras de Cuba comenzaron a pasar a manos de sus verdaderos dueños y se materializaba uno de los postulados de La Historia me Absolverá.
La reforma agraria mejoró las condiciones de vida de las masas campesinas, dio validez real al principio de que la tierra debe ser de quien la trabaja, respondía a una necesidad histórica, sin reforma agraria no podía haber diversificación de la producción, ni desarrollo económico, ni erradicación del desempleo, la miseria y el analfabetismo.
Finalmente se determinó que ningún campesino pagase renta por las tierras que trabaja con su esfuerzo y el de su familia. Más de cien mil campesinos recibieron el título de propiedad de la tierra, lo que posibilitó que a partir de ese momento podían disfrutar libremente del producto de su trabajo.
Como respaldo jurídico de la firma de la ley se crea el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) de Cuba, importante organismo creado por la Revolución en 1959 para ejecutar las políticas económicas y sociales relacionadas con la legislación.
El INRA se creó con propósitos definidos de eliminar el latifundio, así también lograr mejor organización en el cual se dividió inicialmente el territorio nacional en 26 zonas de desarrollo agropecuario, además este instituto dirigió el proceso de transformación de la agricultura en esta primera etapa de la Revolución.
La reforma agraria emergió como el principal logro, por un lado porque estaba en juego el nivel de vida de los campesinos, que constituían la gran mayoría de la población, y por el otro porque impactaba directamente sobre la producción de azúcar, prácticamente el único producto de exportación de la economía cubana, por lo que había que garantizar el desarrollo agrícola del país.
El 17 de mayo de 1961, se creó la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), organización de carácter social que representa los intereses del campesinado cubano y que vela porque se cumplan sus derechos.
En la actualidad la ANAP cuenta con más de 3 mil quinientas asociaciones de base y más de 200 mil miembros, organización que consolida su trabajo para hacer realizad la frase del Presidente de Cuba Raúl Castro, cuando expresó …sin esa reforma agraria no había independencia económica, ni progreso industrial, ni bienestar social.

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