La investigación trató el impacto del plan de ordenamiento territorial del municipio de Mayarí.Foto: Heidi Calderón Sánchez
El impacto del plan de ordenamiento territorial del municipio de Mayarí como instrumento efectivo para la toma de decisiones es una de las investigaciones holguineras reconocidas con el Premio de la Academia de Ciencias de Cuba.
Entre los aportes del estudio galardonado en el día de la ciencia cubana está la introducción de efectivas herramientas que eliminan posibles trabas en las etapas de planificación, organización, regulación y control a partir de sistemas integrados, teniendo como base los recursos naturales de esa localidad montañosa. Libis Martha Zúñiga, doctora en Ciencias y autora principal de la investigación y profesora de la Universidad de Holguín, refirió a la ACN como premisa esencial, diagnosticar la base económica productiva de Mayarí, zona de amplios proyectos agropecuarios para su posterior desarrollo. Explicó que el proyecto se inició en el año 2011 en consonancia con la actual política económica y social del país en un momento en el que ese territorio tenía una vida útil limitada industrialmente. El análisis, indicó, permitió establecer las actividades que podía desarrollar ese territorio y donde debían efectuarse, de acuerdo con las características de su suelo y sin descuidar el componente social referido al pueblo como fuerza productiva. Fue así como se puso en marcha la planta de aceite de Nin y se consolidaron como renglón económico el cultivo del tabaco y el arroz, este último logrando un ciclo de cierre en su proceso de producción, con la puesta en marcha de fábricas dedicadas a su secado y tratamiento, argumentó Zúñiga. La integración y articulación de cada uno de los sectores y servicios y la creación de espacios de consulta a la ciudadanía fueron premisas claves en la elaboración de estos planes de ordenamiento sociales y económicos obtenidos en Mayarí. En este resultado científico, propuesto también para Premio de Innovación Tecnológica, participaron más de 50 organismos e instituciones y se compartió, además, como práctica adecuada, en unos 30 municipios cubanos, con destaque en Isla de la Juventud, Consolación del Sur y Los Palacios, los últimos en la provincia de Pinar del Río.