El gran salto tecnológico que dejó atrás el viejo mundo analógico, mecánico y electrónico para convertirlo en digital, marco quizás la diferencia más radical de nuestro tiempo, la Revolución Digital, también llamada Tercera Revolución Industrial impulsó a todos una nueva forma de vida.
«Si miras la realidad muy de cerca, podrás ver los píxeles», dice desde hace años el lema de Pixel y Dixel, un reconocido blog español dedicado a la tecnología y el mundo digital.
Y no es exagerado pensar así si tenemos en cuenta que desde los finales de la década de 1950 hasta los finales de la década de 1970 el mundo y todo lo que nos era estable y conocido cedió su lugar con la adopción y la proliferación de las computadoras digitales y mantenimiento de registros digitales que sigue hasta nuestros días.
Algunas tecnologías están avanzando tan deprisa que a veces parecen ser el reflejo de las ficciones que soñamos un día y que en su momento parecieron tan poco creíbles.
Quizás lo más interesante de esta Revolución, es el haber dado paso a la era de la información, que unió al mundo en una verdadera aldea global gracias al uso de la Internet, y la producción en masa de las nuevas tecnologías y su uso generalizado.
Aunque, para las generaciones de individuos que nacieron durante la era digital, ha sido más difícil el saldo y la adaptación a muchas de estas tecnologías, que a veces parecen superar los límites cotidianos de lo que las personas podemos esperar.