Es un tema de conversación recurrente en las calles, barrios y casas. Los cambios que promueve el Proyecto de Constitución abarcan diversas aristas de la sociedad como la economía y los derechos sociales.
El mes de octubre tiene una significación particular para Cuba, unió para siempre en la eternidad a dos grandes hombres: el Che y Camilo. Sus vidas físicas se truncaron y ascendieron al más alto escalón, son símbolos de lucha y resistencia de compromiso y lealtad, de entrega a los ideales y sacrificio en aras de la humanidad.
El primero de enero de 1959 significó para los cubanos un nuevo comienzo en una nación que poco a poco se convertiría en la tierra soñada, libre de ataduras y discriminaciones. Con el cambio llegaron las promesas que los líderes revolucionarios tanto habían anunciado al pueblo.
“Cuba no teme a la mentira ni se arrodilla ante presiones, condicionamiento o imposiciones, vengan de donde vengan, se defiende de la verdad, que siempre, más temprano que tarde, termina por imponerse”.
Para contar esta experiencia, probé un día a dejar de ser cubana, intenté hacerme la extranjera y no pude engañar a nadie. Usted no me ha visto pero le puedo enumerar varias razones: mi color, una mezcla de criollo con indio. Mi pelo oscuro, lacio y largo, sobrepaso las libras permisibles del modelo de belleza europeo, y todo eso, a simple vista, sin hablar siquiera… me delataba.
Las limitaciones en la superación y gestión científica, sobresalen entre los daños del bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba en el sector de la ciencia en la provincia de Holguín.